VISIÓN DEL I.E.S.P.Púb. “NSL”
Al 2016, el Instituto de Educación Superior Pedagógico
Público “Nuestra Señora de Lourdes” de Ayacucho, es una Institución líder y
acreditada en formación docente inicial y en servicio de la región, con perfil
profesional pertinente desde la perspectiva humanista, científica, técnica,
intercultural, productiva, ética y ciudadana; con conciencia social, crítica,
solidaria, recíproca, creativa y ambiental. Para ello, el Instituto garantiza
una gestión educativa centrada en los procesos pedagógicos y por resultados;
caracterizada por ser innovadora, democrática, participativa y transparente;
respaldado por una plana docente fortalecida en sus dimensiones Personal,
Profesional-Pedagógica y Socio Comunitaria, y con soporte de una
infraestructura y equipamiento adecuado.
MISIÓN DEL I.E.S.P.Púb. “NSL”
Somos una institución educativa superior de formación
docente intercultural, orientados por un perfil profesional en sus dimensiones
Personal, Profesional-Pedagógica y Socio Comunitaria, comprometidos en la construcción
de una sociedad intercultural; responsable ante los desafíos que plantea la
sociedad contemporánea. Para ello, brindamos formación pedagógica a los
egresados de Educación Secundaria, profesionales de otras carreras y docentes
en actual servicio en las diferentes especialidades para contribuir a elevar el
nivel de la calidad educativa de la región concordante a los lineamientos de la
Política Educativa Nacional y Regional; contando para ello con un equipo docente y administrativo
calificado, respaldado con una infraestructura, equipamiento y servicios
adecuados a los fines institucionales, buscando paralelamente alianzas
estratégicas interinstitucionales.
PRINCIPIOS Y VALORES ÉTICOS
Respeto.Adecua su conducta hacia el respeto de la Constitución y
las Leyes, garantizando que en todas las fases del proceso de toma de
decisiones o en el cumplimiento de los procedimientos administrativos, se
respeten los derechos a la defensa y al debido procedimiento.
Probidad. Actúa con rectitud, honradez y honestidad, procurando
satisfacer el interés general y desechando todo provecho o ventaja personal,
obtenido por sí o por interpósita persona.
Eficiencia. Brinda calidad en cada una de las funciones a
su cargo, procurando obtener una capacitación sólida y permanente.
Idoneidad. Entendida como aptitud técnica, legal y moral, es
condición esencial para el acceso y ejercicio de la función pública. El
servidor público debe propender a una formación sólida acorde a la realidad,
capacitándose permanentemente para el debido cumplimiento de sus funciones.
Veracidad. Se expresa con autenticidad en las relaciones
funcionales con todos los miembros de su institución y con la ciudadanía, y
contribuye al esclarecimiento de los hechos.
Lealtad y Obediencia. Actúa con fidelidad y solidaridad hacia todos
los miembros de su institución, cumpliendo las órdenes que le imparta el
superior jerárquico competente, en la medida que reúnan las formalidades del
caso y tengan por objeto la realización de actos de servicio que se vinculen
con las funciones a su cargo, salvo los supuestos de arbitrariedad o ilegalidad
manifiestas, las que deberá poner en conocimiento del superior jerárquico de su
institución.
Justicia y Equidad. Tiene permanente disposición para el
cumplimiento de sus funciones, otorgando a cada uno lo que le es debido,
actuando con equidad en sus relaciones con el Estado, con el administrado, con
sus superiores, con sus subordinados y con la ciudadanía en general.
Lealtad al Estado de Derecho. El funcionario de confianza debe lealtad a la
Constitución y al Estado de Derecho. Ocupar cargos de confianza en regímenes de
facto, es causal de cese automático e inmediato de la función pública.